sábado, 1 de marzo de 2014

Filosofía VS Ciencia: un debate sin sentido...

Hola. Siento no haber actualizado el mes pasado, pero dado que febrero dura menos días de lo que es común en el resto de meses del año, me permito tardar un poco. 

Supongo que quizás, viendo el título, se pueden imaginar de que voy a hablar. A veces tengo la sensación de que la ciencia quiere alejarse todo lo posible de la filosofía, porque eso de alguna forma reafirmaría todavía más el empirismo que caracteriza a la primera. Sin embargo considero este deseo de romper con la filosofía algo erróneo. 

Es interesante la etimología de la palabra filosofía. Ésta procede de las raíces griegas philos (amor) y sofos (sabiduría o conocimiento). Por lo tanto se puede deducir que la palabra filosofía podría definirse como el amor por la sabiduría. La palabra ciencia procede del latín scientia (conocimiento). Y como añadido, quiero pensar que los científicos tienen un amor incondicional al saber y al conocer, una curiosidad implacable y un montón de cuestiones por resolver que, con toda seguridad, generarán nuevos interrogantes con respecto a todo aquello que sucede en la realidad o en una parcela de la misma. 

Es posible que los campos de estudio de las ciencias puedan diferir en mayor o menor medida con los de la filosofía, pero a mí parecer el origen de las ciencias está en la filosofía, en el cuestionarse la naturaleza sea de lo que sea: del hombre, de los animales, del lenguaje ¡me da lo mismo!... Y su objetivo es el mismo: la verdad, el conocimiento ¿por qué entonces tantas ganas de separarse y de reafirmarse como algo diferente?

Ninguna es mejor que la otra: ni la filosofía es tan abstracta ni la ciencia tan exacta (está algo lejos de ser exacta, aunque si es cierto que determinados aspectos han sido demostrados como universales y aceptados por toda la comunidad científica). Que yo haga un estudio científico en un laboratorio no me garantiza nada. Que sea capaz de contrastar una hipótesis tampoco me asegura nada: puedo decir que eso se cumple en determinadas condiciones, y según las características del estudio extrapolarlo más o menos. Hay pocas cosas que puedan considerarse completamente universales al 100%...

Hay muchas cosas que saber y conocer que no están al alcance de las ciencias corrientes (de ahí que aparezcan otras ramas salidas de las ciencias como la parapsicología por ejemplo, encargada del estudio de fenómenos que no pueden ser demostrados por el momento a través del uso de la ciencia <<y dejo constancia aquí de que considero que es un campo interesante de estudio, muy enigmático y que se merece un enorme respeto por parte de todas las personas, escépticas o no, ya que hay muchos profesionales que trabajan en este tema>>).

Dicho esto, quiero saber vuestra opinión sobre este debate que me parece interesante, pero tampoco deseo extenderme... Quizás continúe en otra actualización. Os dejo con una canción que encontré de el Chojín titulada "Introspección". Escúchenla, es genial.



Un saludo y feliz fin de semana,

El Kibapollito

domingo, 26 de enero de 2014

"El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal y como siempre las ha hecho"

Hola otra vez. Me encuentro en un punto de inflexión, esos momentos de desorientación, en los que uno se pierde dentro de sí mismo. Son tiempos que invitan a la reflexión y al cuestionamiento de las creencias; la muerte y la resurrección del espíritu, por ponerlo bonito.

Siempre he creído que el hombre inteligente es el hombre que duda siempre, que nunca afirma nada de forma rotunda, porque entiende que el  mundo cambia continuamente y que cualquier cosa que se pueda decir ahora con toda la seguridad del mundo, mañana quizás ya no.

Siempre he creído que existen principios en el hombre como la honradez, la honestidad o la bondad que deberían ser inquebrantables; pero quizás lo que no debería ser tan firme son las cosas que aprendemos a través de nuestras experiencias en la vida. Existen tantas y tantas cosas que aprendemos todos los días, meses, años y almacenamos en nuestra mente con la intención de ayudarnos en nuestro día a día y en el futuro. 

Pero el cambio es eterno y por mucho que hayamos aprendido, llega un momento en el que entendemos que esos aprendizajes ya no sirven de nada, que quizás aquello que una vez pudo salvarnos de un mal trago nos está privando de nuevas experiencias. No podemos cortarlo todo por el mismo patrón porque siempre obtendríamos lo mismo y estaríamos yendo en contra de la naturaleza de las cosas, en contra de la esencia de la vida quizás que es el fluir, el cambio, el progreso. 

El hoy será ayer, el mañana será hoy... El mundo gira, cambia y da vueltas y aún hay gente que intenta resistirse creyendo que aferrarse a algo estático les ayudará a moverse. Eso está bien, te quedas en tu zona de confort, seguro sin nuevas sensaciones positivas pero también sin negativas. Ves como las cosas pasan... Pero de alguna forma estás renunciando a ser feliz. 

No sé si el hombre nació para buscar la felicidad y no creo que todo el mundo crea poder encontrarla o merecerla (lo que es muy triste). Pero creo que todos deberíamos tener siempre en mente esta pequeña historia de John Lennon:

"Cuando yo tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande: escribí feliz. Me dijeron que yo no entendía la pregunta. Les dije que ellos no entendían la vida."


Y antes de acabar esta actualización quiero dejaros con una historia para reflexionar sobre un viajero que, según algunos era bastante estúpido, pero a mí me parece simplemente maravilloso... (la historia no es mía, está sacada de una serie de animación japonesa).


EL VIAJERO MÁS ESTÚPIDO DEL MUNDO

Un caminante estaba viajando por todo el mundo. Era tan tonto, que todos le engañaban muy fácilmente:


     - Por favor deme dinero para medicinas...



Fue engañado por los habitantes de un pequeño pueblo por el que pasaba y perdió su ropa y sus zapatos por ayudar a los que allí vivían:



    - Mi hermana está enferma...
    - No tengo dinero para comprar semillas para cultivar en el campo...


Pero aunque el viajero era estúpido, siempre los ayudaba y los habitantes se lo agradecían, mintiéndole y diciéndole al viajero: "¡Me has salvado!" . Él les creía y seguía diciendo: "¡Anímate, anímate!".



Al final el viajero se quedó desnudo, y estaba muy avergonzado por lo que se internó en el bosque que se encontraba en los alrededores. Pero esta vez conoció a los monstruos que vivían en el bosque. Éstos, más malvados si cabe que los aldeanos, querían comerse el cuerpo del viajero y comenzaron a engatusarle con mentiras. Por supuesto el caminante sintió compasión así que les regaló sus brazos y sus piernas, uno a uno.



Al final, al viajero solo le quedaba su cabeza, así que le dio sus ojos al último monstruo cuando éste se lo pidió. Cuando este se los comió, le dijo al viajero:


   

  - Gracias; a cambio te daré un regalo.

Y dejó algo a su lado. 
Pero solo era un trozo de papel con la palabra "IDIOTA"escrito en él. 
Entonces, en ese momento, a pesar de no tener ojos, el viajero empezó a llorar y exclamó en un último suspiro:



    - ¡Gracias, gracias! ¡Nunca antes me habían hecho un regalo! ¡Soy feliz! ¡Gracias, gracias!



Y las lágrimas brotaban de sus ojos recién arrancados. El viajero murió poco después.


Quiero saber cuál es la moraleja que vosotros sacáis de este cuento. Yo simplemente puedo decir que el viajero es un loco del tarot, un hombre con una confianza y una inocencia inquebrantables. 


Y como no podía ser de otro modo os dejo con una canción de la película de Disney, Rapunzel: "Cuándo mi vida va a comenzar".







Un saludo y gracias por leer,



El Kibapollito



P.D. : La frase del título es de  Wayne Dyer, un escritor estadounidense de libros de autoayuda.

P.D. 2: Me lo he currado esta vez ¿A que sí?


jueves, 2 de enero de 2014

Extra. Primer y único propósito: cagarla.

Bueno, y empezamos el año en la llama, con una actualización extra, ya que me inspiré y quería escribir (aunque habrá otra actualización este mes).

¿Cómo van esos propósitos eh? Si ya, que bonitos son... Yo me he decidido a poner sólo uno: CAGARLA. Sí, así de claro. Este año quiero cagarla, pero mucho y que me llegue la mierda hasta la nariz... Y os preguntaréis cómo es que me ha dado por esto y os diré que un chico ha hecho un vídeo que, de alguna forma, expresa lo que pienso acerca de lo maravilloso que es cometer errores y vivir con ellos, aprendiendo siempre de los mismos.




Un saludo y os deseo un feliz año lleno de errores, riesgos y meteduras de pata legendarias.

El Kibapollito

martes, 31 de diciembre de 2013

"Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, pero es falso, el hombre, es el único animal que sabe que es la misma piedra."

Hola otro mes más. Por fin he encontrado un tema con el que actualizar, así que voy a ello. 

El hombre por naturaleza ni es bueno ni es malo. Es más, quizás no sea nada, tan sólo un ser vivo que tiene por delante un desarrollo increíblemente prodigioso si se le estimula para ello y si genéticamente es adecuado, sino será un bicho viviente más. Continuamente intentamos encontrar algo que nos diferencie de los animales (lo hemos intentado hasta con la empatía) pero parece que no existen diferencias muy claras entre el hombre y los animales; por eso, por ahora no somos más que animales sociales al igual que otras especies. 

Pero no puedo evitar pensar que el hombre es terriblemente más complejo que cualquier otro ser, y creo que es porque se complica a sí mismo. Creo que somos los únicos animales lo suficientemente estúpidos como para destruirnos a nosotros mismos. Nos engañamos, mentimos, corrompemos, robamos... Erramos una y otra vez en el mismo punto, como creyendo que dar la misma respuesta a una pregunta una y otra vez cambiará algo.

Definitivamente somos horrendos y hermosos al mismo tiempo; parecemos divinos y a la vez alimañas infernales... Sacamos lo peor y lo mejor de nosotros en unos pocos segundos. 

Luego veo todas esas grandes barbaridades que suceden y nos hacemos los unos a los otros por vete a saber qué estupidez (porque seguro que es una estupidez)... Supongo que no puedo evitar perder la esperanza en las personas. Pero todos esos sentimientos se me pasan, porque sé que hay alguien en algún microscópico lugar de este gigantesco mundo que está haciendo algo altruista: dando un regalo, salvando un perro, donando sangre o médula, cocinando comida para los que no pueden permitírsela, colaborando con alguna asociación o ONG... Esas pequeñas cosas tan microscópicas son lo que de alguna forma me llenan de felicidad porque sé que los grandes cambios empiezan con las cosas más pequeñas. 

Esas personas que intentan cambiar su pequeño mundo... Si todos cambiáramos nuestros pequeños mundos para mejor, intentando dar algo maravilloso a los demás; si intentáramos sacar brillo a la compasión y a la bondad, llegaría un momento en el que juntando todos esos pequeños mundos ¿Llegaríamos a ese tan grande que todos tenemos en común? ¿Llegaríamos a no tener esa necesidad de no ser sinceros o honestos? y más importante ¿Dejaríamos de ser tan infinitamente estúpidos, como decía Einstein?

"Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida"

A. Einstein



Un saludo y espero que sus reflexiones puedan verse por aquí,

El Kibapollito.