Bueno, y empezamos el año en la llama, con una actualización extra, ya que me inspiré y quería escribir (aunque habrá otra actualización este mes).
¿Cómo van esos propósitos eh? Si ya, que bonitos son... Yo me he decidido a poner sólo uno: CAGARLA. Sí, así de claro. Este año quiero cagarla, pero mucho y que me llegue la mierda hasta la nariz... Y os preguntaréis cómo es que me ha dado por esto y os diré que un chico ha hecho un vídeo que, de alguna forma, expresa lo que pienso acerca de lo maravilloso que es cometer errores y vivir con ellos, aprendiendo siempre de los mismos.
Un saludo y os deseo un feliz año lleno de errores, riesgos y meteduras de pata legendarias.
Hola otro mes más. Por fin he encontrado un tema con el que actualizar, así que voy a ello.
El hombre por naturaleza ni es bueno ni es malo. Es más, quizás no sea nada, tan sólo un ser vivo que tiene por delante un desarrollo increíblemente prodigioso si se le estimula para ello y si genéticamente es adecuado, sino será un bicho viviente más. Continuamente intentamos encontrar algo que nos diferencie de los animales (lo hemos intentado hasta con la empatía) pero parece que no existen diferencias muy claras entre el hombre y los animales; por eso, por ahora no somos más que animales sociales al igual que otras especies.
Pero no puedo evitar pensar que el hombre es terriblemente más complejo que cualquier otro ser, y creo que es porque se complica a sí mismo. Creo que somos los únicos animales lo suficientemente estúpidos como para destruirnos a nosotros mismos. Nos engañamos, mentimos, corrompemos, robamos... Erramos una y otra vez en el mismo punto, como creyendo que dar la misma respuesta a una pregunta una y otra vez cambiará algo.
Definitivamente somos horrendos y hermosos al mismo tiempo; parecemos divinos y a la vez alimañas infernales... Sacamos lo peor y lo mejor de nosotros en unos pocos segundos.
Luego veo todas esas grandes barbaridades que suceden y nos hacemos los unos a los otros por vete a saber qué estupidez (porque seguro que es una estupidez)... Supongo que no puedo evitar perder la esperanza en las personas. Pero todos esos sentimientos se me pasan, porque sé que hay alguien en algún microscópico lugar de este gigantesco mundo que está haciendo algo altruista: dando un regalo, salvando un perro, donando sangre o médula, cocinando comida para los que no pueden permitírsela, colaborando con alguna asociación o ONG... Esas pequeñas cosas tan microscópicas son lo que de alguna forma me llenan de felicidad porque sé que los grandes cambios empiezan con las cosas más pequeñas.
Esas personas que intentan cambiar su pequeño mundo... Si todos cambiáramos nuestros pequeños mundos para mejor, intentando dar algo maravilloso a los demás; si intentáramos sacar brillo a la compasión y a la bondad, llegaría un momento en el que juntando todos esos pequeños mundos ¿Llegaríamos a ese tan grande que todos tenemos en común? ¿Llegaríamos a no tener esa necesidad de no ser sinceros o honestos? y más importante ¿Dejaríamos de ser tan infinitamente estúpidos, como decía Einstein?
"Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida"
A. Einstein
Un saludo y espero que sus reflexiones puedan verse por aquí,
Hola. Mes de noviembre: lluvias, frío, algún que otro examen, tiempo libre para uno mismo... y así van pasando los días. Pero como en todo, hay días buenos y días malos.
Hay muchas cosas que no me gustan de mí y uno se da realmente cuenta de estas cosas cuando está pasando por momentos que resultan poco agradables. Sin duda para mí no es un momento propicio, me causa cierta incomodidad y no lo puedo evitar. De todas formas estas situaciones pueden ser un buen momento para reflexionar y evaluarnos para ver hasta que punto somos quienes queremos ser.
Esas cosillas que me crispan de mi persona: sé que el camino es cambiarlas. Pero es tan complejo que uno no sabe por dónde empezar, y una vez empezado, quién sabe por dónde seguir... Espero que poco a poco todo se vaya resolviendo y espero quizás, reflexionando sobre el tema y con algo de ayuda, poder recuperarme de ciertas cosas que me pesan ligeramente.
Todos tenemos una zona de confort, un lugar donde nos sentimos seguros y a salvo de todo mal. Pues para que entendáis lo que sucede, la puerta me chirría de usarla tan poco para salir a vivir aventuras. Mi autoestima noto que está baja y que me cuesta que se mantenga en un nivel más optimo. Siempre es fácil aprender a subirla pero no es fácil aprender a mantenerla; sin embargo espero encontrar esa respuesta en la psicología (si es que la hay...). Es un arduo trabajo que estoy dispuesta a realizar, como ya he realizado otros antes.
Espero que esta etapa de estreñimiento emocional dure poco y que no tenga excesivas consecuencias en mi entorno cercano. Aprovecho para pedir perdón a muchas personas pues mis comportamientos me parecen vergonzosos, pero en ese momento así me salen y no puedo pararlos. Si alguien se ha sentido ofendido o mal por algo que haya hecho o dicho, mis disculpas y espero que pueda perdonarme.
A partir de ahora empieza un nuevo reto en la vida del Kibapollito: el reto de subir la autoestima. Puede que sea algo complejo pero voy a dividirlo por partes y poco a poco quizás vaya sacando algo positivo de esto. El primer capítulo de este reto será (redoble de tambores...): NO QUEJARSE. Puede parecer una chorrada pero quizás quejarse es sólo una forma de removerse más en la mierda de uno mismo, y eso es lo que queremos evitar.
Empiezo hoy hasta el mes que viene y os contaré el próximo mes cual será el segundo capítulo de este reto. Por supuesto los capítulos que vaya completando deben seguir adelante, pues todo se basa en hábitos emocionalmente sanos y como tal, hay que hacerlos todos los días.
Así que que mejor forma de empezar este reto con una canción de lo más optimista. Esta canción es de los años 80 del grupo "The proclaimers". Esta canción apareció en la película "Shrek" y desde la primera vez que la escuché, me transmitió un buen rollito... Así que espero que a vosotros os pase lo mismo.
Os dejo con la canción "I'm on my way". Mirad la traducción si no sois mucho de inglés, que la letra no tiene desperdicio.
Hola otro mes más. Pasa muy rápido el tiempo y ya llevo un mes en la facultad de psicología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Y que puedo decir si hasta voy con ganas a clase, aunque reconozco que madrugar me cuesta un poco todavía pero el hábito acabará por establecerse.
Pero en todo este tiempo que llevo no puedo negar que me ha sorprendido algo en particular que he vivido en la facultad el mes de septiembre. Se supone que yo tenía una clase de Psicología del desarrollo y de la educación pero al parecer había una conferencia tremendamente interesante, por lo que la profesora dejó la clase sin dar para que pudieramos asistir, cosa que en su momento no sabría si agradecerle pero ahora sí.
La persona encargada de dar la conferencia era el Dr. Jorge Pellegrini, un reconocido psiquiatra argentino que tuve la suerte de ver en ese momento en una conferencia sobre una película (la cual poseo) llamada "Rotas cadenas" que trata sobre el movimiento que el está liderando actualmente que creo que se podría denominar como desmanicomialización. Un resumen bastante reducido de todo esto sería que el objetivo de este movimiento es el de liberar a aquellas personas encerradas en los manicomios, sacarlos a la calle para que puedan volver a vivir en comunidad y no alejados de ella.
En un momento de la conferencia, dado que la película no funcionaba, nos habló un poco del contenido de la misma y un poco de la profesión de médico, psicólogo, psiquiatra... y en el fondo cualquier profesión relacionada con el campo sanitario.
En un momento dado, nos dijo algo que considero verdaderamente importante. Aquel hombre de pelo y barba blanca, regordete y con cara de bonachón nos miró y nos dijo: "Tenéis que trabajar con esto de aquí (señalando a la cabeza), y también con esto de aquí" (señalando al corazón). Tenéis que querer a vuestros pacientes". Quizás no eran estas las palabras completamente exactas, pero eran muy parecidas.
Querer y amar al paciente es esencial. Si le odias o no te importa ¿Cómo pretendes ayudarle? La aceptación de las personas que vienen a consulta por quienes son es, a mi modo de ver, un proceso esencial para que la terapia o el tratamiento salga bien y por supuesto, que el paciente ponga de su parte y esté de acuerdo en colaborar.
Parece que el trabajo de un psicólogo es tan fácil... Pero nada más lejos de la realidad. A veces es mucho más difícil de lo que parece y creo que a medida que vaya adentrándome en la carrera y llegue a la recta final, me daré cuenta de que todas esas dificultades merecen la pena y que de alguna forma todo ello será capaz de ayudarme en mi "camino del ser"...
Os dejo aquí un vídeo de animación explicando de una forma muy especial el trabajo que hacemos los psicólogos.
Un saludo,
El Kibapollito
P.D.: La película "Rotas cadenas" puede visualizarse en Youtube. Dura unos 45 minutos aproximadamente y es la mar de interesante, por lo que queda recomendada.